Recomendaciones para mis futuros maestros virtuales

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Por Alan Colín-Arce @alan__colin

El martes 2 de junio un grupo de alumnos y docentes de la Universidad Autónoma del Estado de México discutíamos nuestras experiencias con la educación de emergencia implementada por la pandemia de Covid-19. Nos vimos obligados a migrar los cursos a plataformas digitales sin ningún tipo de planeación o preparación, tanto del lado de los estudiantes como el de los profesores.

Sin embargo, la educación en línea y a distancia llegó para quedarse, sobre todo mientras se mantenga la incertidumbre alrededor del Covid-19. La diferencia es que en los semestres próximos no habrá excusa para impartir una clase a distancia no planeada. Entonces a partir de mi experiencia en este semestre hice esta lista con algunas recomendaciones que le daría a mis profesores del futuro cuando impartan una clase a distancia o en línea, continúe o no la emergencia sanitaria.

  • No es necesario dejar tareas cada…

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El por qué de la ciencia.

Axel Gallegos

Comúnmente cuando escuchamos el termino de ciencia nos imaginamos a diferentes prodigios y genios en laboratorios gigantescos utilizando materiales, formulas complejas y diferentes tipos métodos científicos difíciles de comprender, cuando no es así. Los científicos no son seres dotados de conocimiento divino ni mucho menos, ellos son personas comunes y corrientes con curiosidad, dedicación y compromiso, dedicadas a responder preguntas y divulgar sus conocimientos. Recordemos que la palabra ciencia provienen del latín “scientia” que significa conocimiento así que no veamos a la ciencia como algo que pocas personas pueden hacer, tomémosla como una cosa del día al día en cualquier panorama. Tan solo hagámonos preguntas, dejemos fluir la curiosidad que llevamos arraigada en el interior, abrámonos la posibilidad de obtener nuevos saberes que nos enriquezcan y cuando los tengamos no dudemos en compartirlos y en seguir cuestionándonos el ¿por qué? de las cosas.

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“Todo es ciencia, normalicemos comunicarla”

La necesidad de la comunicación efectiva y eficaz con un lenguaje apropiado a quien lo lee.

Yaretzi Gtz

En ocasiones colocamos a la ciencia como algo meramente complicado, algo que no es para gente ordinaria, pero estamos equivocados ya que la ciencia se manifiesta en cosas sencillas. Cuando cocinamos usamos los principios de la ciencia, tales como evaporación, condensación, cocción, además el gas con el que cocinamos a llegado debido a la ciencia, entonces se pude decir que el cocinar implica ciencia, pero no lo sabemos ya que no estamos relacionados con el tema. Albert Einstein menciono “Toda la ciencia no es más que un refinamiento del pensamiento cotidiano”. Y en efecto la ciencia se manifiesta en nuestra vida cotidiana y de ahí a un laboratorio; en los fenómenos físicos que percibimos, o las acciones que realizamos se manifiesta la ciencia, es por este motivo que conocer y compartir de ella no es una opción, es una necesidad.

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DE BOCA EN BOCA LA CIENCIA SE ASOMA

Es muy importante considerar a quién se quiere llegar para adoptar sus intereses y su lenguaje con creatividad.

Fernanda Vera

Cuando hablamos de ciencia, nuestra mente suele inundarse de pensamiento de lo compleja que esta puede llegar a ser, pero si nos tomáramos un tiempo para analizar nuestro al redor, entenderíamos que estamos rodeados de ella. Los seres humanos poseemos una magnifica habilidad, la comunicación, y existen distintas manera de hacer usa de ella, es una herramienta de la cual necesitamos obtener provecho, la ciencia y la divulgación son complementarias. En palabras de Briceño B.,2012 La divulgación de la ciencia pretende hacer accesible el conocimiento especializado, se trata de tender un puente entre el mundo científico y el resto del mundo. Es allí donde radica la importancia de la divulgación científica, dar y encontrar respuestas, para aquellas personas que estamos en buscas de ellas, de manera clara, sencilla y creativa sin nuca dejar de lado la rigurosidad de la ciencia.

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¿Por qué es importante divulgar ciencia?

Hacer llegar la ciencia a todos es el primer paso para la alfabetización científica.

Ciencias

La ciencia está fuertemente relacionada con textos inentendibles y formulas infinitas escritos por científicos o expertos en diferentes áreas que para una persona común le resultaría aburrido o estresante el tratar de entender de lo que se habla. Es cierto que en la ciencia están implícitos los factores mencionados sin embargo es importante señalar que la ciencia no es estrictamente así, incluso se puede llevar de la mano con situaciones interesantes, reales o de la vida cotidiana. Esto apoyado con las palabras de Golombek inspirado en Cereijido la ciencia es algo que te sucede cuando menos te lo esperas, cuando quieres conocer más de algún tema o algo que te rodea, cuando experimentas sin querer hacerlo. Por esa razón es importante divulgar la ciencia debido a que esta se encuentra en cualquier situación de la vida real en la que nos encontramos el punto es encontrar ¿En qué situaciones?, ¿En…

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Tres premisas para trabajar a distancia

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En estos días de emergencia sanitaria ha salido a relucir la necesidad de diseñar ambientes virtuales de aprendizaje, ¡muy fácil! ¿no? De un plumazo la Secretaría de Educación Pública giró la instrucción de trabajar a distancia todas las actividades escolares, sin importar el nivel de competencia digital de los docentes, ni los recursos con que cuentan, tanto ellos como los estudiantes. Es un hecho que todas las resistencias hacia el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) resultaron vencidas, poniendo en acción a los profesores mexicanos “como Dios les dio a entender” y dando la bienvenida al futuro de la educación.

Así aparecieron en la escena brillantes estrategias a distancia como: “realiza las actividades de las páginas 194-209 del libro de Matemáticas II, toma fotografías y envía a tu maestro al correo miprofe@tuescuela.com” o “contesta el siguiente cuestionario en tu cuaderno con la información de www.mistareasdepapita.com.mx”. Peor aún, es el caso de la televisión abierta estatal en Nuevo León, que con actividades del tipo: “vamos a ver un vídeo…lo que quiso decir es…, y al final… saquen su guion didáctico y contesten en la libreta que tienen con su maestra”; ignoran a todos los televidentes que se comportan como señores trolls a pesar de su corta edad. En los tres casos, el craso error es la nula interacción y con ello la falta de seguimiento a las actividades de aprendizaje

Con ausencia en acompañamiento, difícilmente imaginamos un ambiente fluido con logros progresivos en el aprendizaje. En definitiva, estamos en un punto de quiebre, que nos ayudará a reflexionar sobre nuestra propia práctica áulica, para avanzar hacia una enseñanza con sentido y “salir de la pedagogía de la burbuja”. Esperamos que después de esto dejen de llegar al salón de clases, profes con su proyector y un Power lleno de letras al puro estilo karaoke y pone a sus alumnos a leer, con la firme intención de trabajar en un ambiente tecnológico, ingenuo sin duda.

En esencia, el Diseño de Ambientes Virtuales de Aprendizaje tiene las mismas características que la planeación de actividades áulicas; pero con la diferencia de que es casi personalizado. En ambos ambientes el punto de partida es conocer los recursos con los que se cuenta y las evidencias de aprendizaje junto a su instrumento de evaluación[1] (vea el enlace para más detalles). En ambos ambientes es indispensable el acompañamiento a manera de realimentación desde el enfoque de la evaluación formativa. En ambos ambientes debe arrancar con una situación problemática del interés de sus estudiantes.

Tenga en cuenta las siguientes premisas…

  • si no hay interacción, usted está en una burbuja…
  • si no hay colaboración, deja a sus alumnos en una burbuja…
  • si no hay evaluación formativa, usted es la burbuja. Por cierto, le recordamos que impide el aprendizaje de los alumnos.

¿Cómo diseñar un ambiente virtual de aprendizaje?

Piense en cómo favorecerá la reciprocidad, ya sea en tiempo real o con desfase. La interacción es una característica imprescindible en la educación a distancia, asegúrese que todos sus estudiantes tienen posibilidades de comunicarse directamente a través de las plataformas digitales.

 

 

El aprendizaje a distancia se favorece implementando actividades en equipo con la oportunidad de compartir pantallas para colaborar en tiempo real. La colaboración permite aprender entre pares; es función del profesor organizarlos para que se favorezca la interdependencia positiva y la coevalución; con ella la responsabilidad grupal. La pantalla compartida es un buen análogo del “cara a cara” de la interacción en el aula, así que intégrese en los equipos para apoyar en todo momento el logro de los aprendizajes.

El seguimiento en pantalla a través de los chats, facilitan la evaluación formativa, así que le sugerimos gestionar un aula virtual en la que pueda publicar las actividades e instrumentos interactivos (nada de imprima en casa y le reviso cuando regresemos); en ellos se aportan elementos para efectuar la coevaluación y la autoevaluación de las evidencias utilizando herramientas estadísticas en línea. También se pueden utilizar las aplicaciones para exámenes que mencionamos con anticipación.

Todas las aplicaciones sugeridas son gratuitas y altamente intuitivas, además pueden ser utilizadas en dispositivos móviles y en computadoras personales a través de una misma cuenta de usuario, con guardado automático en la nube.

Le recomendamos iniciar su trabajo mediante una cuenta de Gmail, que a su vez le proporciona acceso a GoogleDrive y a Google Classroom. De ahí en adelante todo es cuestión de su creatividad para alcanzar los aprendizajes esperados mediados por TIC.

Aquí le mostramos un ejemplo de nuestro trabajo: https://edmo.do/j/av8f54

[1] https://vlablah.wordpress.com/2017/11/17/la-gestion-de-ambientes-de-aprendizaje-un-enfoque-transformacional-desde-los-contextos-del-estudiante/

El enfoque “desenfocado” de la ciencia escolar en las aulas de secundaria.

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En México, el paradigma constructivista se adoptó en 1993 en el marco del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, aprovechando la coyuntura que generó la obligatoriedad de la educación secundaria propuesta en el artículo tercero. El Plan y programas de 1993[1], estableció seis prioridades, entre ellas el fortalecimiento de la formación científica a partir del estudio de la Física, la Química y la Biología, eliminando los cursos integrados de Ciencias Naturales. El enfoque planteado favoreció la relación directa entre las ciencias y los fenómenos naturales y sociales del entorno personal de alumno, así como aquellos de índole tecnológico; al mismo tiempo fomentó la protección de los recursos naturales y el medio ambiente, la preservación de la salud y la comprensión de los cambios en la adolescencia. Otro aspecto destacado de la propuesta fue la publicación del libro para el maestro, en el que se propusieron orientaciones metodológicas y didácticas (muchas de ellas siguen vigentes).

Es digno de subrayar que el planteamiento de los programas de ciencias consideraba el enfoque fenomenológico con base la comparación, la observación y la indagación, a través de la formulación de preguntas adecuadas (centradas en cómo y por qué) para la búsqueda de explicaciones no convencionales que implique un cuidadoso registro y representación gráfica. Por otra parte, se sugiere el desarrollo de una serie de actitudes como: la curiosidad, la creatividad, la apertura a nuevas ideas y el escepticismo sistemático[2]. También resalta la flexibilidad en los procesos de construcción y razonamiento del conocimiento científico al rechazar las posturas rígidas de un método científico, único e invariable[3], en virtud de la falta de correspondencia con las pautas reales de los científicos al efectuar su trabajo, inclusive enfatiza en la experimentación desligada al laboratorio[4].

Resulta interesante cómo se proponen ideas que han pasado desapercibidas por la mayoría del profesorado, por ejemplo: presentar a las ciencias como producto de la actividad humana, y no de un puñado de seres sobresalientes y excepcionales. En ese mismo sentido, se sugiere desmitificar el trabajo científico a través de ejemplos centrados en la solución de problemas sociales resueltos mediante un avance científico acumulativo de muchas personas de diferente origen y época. Otro de los principios básicos “olvidado” es la “imaginación experimental” a partir de la identificación de las  posibilidades de observación, verificación y medición que existen en el entorno doméstico[5]. Por último debemos resaltar la intención de que los maestros acentuaran la visión global de la ciencia, con tópicos en común que pueden ser la frontera entre las disciplinas y que le aportan una especie de transversalidad.

En cuanto a las recomendaciones didácticas[6], el programa sugiere orientar el trabajo áulico desde lo concreto para enriquecer las ideas de los alumnos considerando la interacción directa con la materia considerándola como la actividad nuclear del aprendizaje científico. Otra de las propuestas se centra en la formulación de preguntas orientadas a la construcción del conocimiento científico al inicio y al cierre de las sesiones experimentales con la finalidad de fomentar un rol activo y colaborativo entre los alumnos. Es importante señalar el alto valor que la Secretaría de Educación Pública ofrece a la manera en que los alumnos registran los resultados de las actividades experimentales a través de la bitácora; también a las relaciones entre los conceptos manejados integrados en mapas conceptuales; y a la elaboración de síntesis.

En este contexto, el programa 1993 respondía a las necesidades formativas de los adolescentes, pero en la práctica se interpretó de otra manera. Después de 13 años de la implementación de dicho programa, se identificaron algunas deficiencias en el aprendizaje de los alumnos, por ejemplo: escaso desarrollo de las habilidades del pensamiento científico; el mismo fenómeno se presenta con las habilidades para la búsqueda, selección, tratamiento y análisis de la información. En la enseñanza de las ciencias ambas categorías de habilidades implican que quede limitada su capacidad de observar, de comparar y de medir[7]. Como complemento natural en el trabajo áulico, las carencias identificadas en los estudiantes se deben a prácticas pedagógicas inadecuadas como: exposiciones magistrales, la memorización por repetición y ejercicios numéricos sin sentido; y la enseñanza centrada en el libro de texto y las demostraciones experimentales[8]. El estudio realizado, muestra que no se han superado las problemáticas relacionadas con la enseñanza de las ciencias, mientras se agudiza el uso inapropiado de las TIC.

La evolución natural se ve en el Programa de Ciencias 2006, aporta elementos con la intención de cubrir las carencias identificadas durante la implementación del Plan 1993 en la búsqueda de la consolidación de una formación científica básica. Así que desde la propia organización del programa disminuyó la cantidad de conceptos por estudiar e incorporó la metodología basada en proyectos. Por otra parte, se enfatizó en el manejo de la visión de una ciencia en constante cambio y construcción, cuya base se sienta en las necesidades sociales y la cultura; sin descuidar aquello referente a la apropiación de los componentes axiológicos que permiten tomar decisiones en torno al cuidado de la salud y del ambiente, asimismo para la convivencia. Además, ofrece una orientación más clara mediante la incorporación de los aprendizajes esperados que llevaban implícitos la práctica y la acción vinculada con los conceptos[9].

El enfoque pedagógico para la formación científica propuesto en 2006 incorpora la necesidad de considerar al alumno como centro de los procesos de enseñanza promoviendo el uso adecuado de los recursos didácticos y de las estrategias e instrumentos de evaluación a las necesidades de aprendizaje del alumno, quien construye y/o reconstruye sus conocimientos. Se identifica una vinculación con las competencias para la vida y con el perfil de egreso (elementos que abanderan la propuesta curricular). Se coincide con el fomento de las actividades prácticas, la experimentación y la investigación a manera de contenidos procedimentales. Los aspectos actitudinales apuntan más hacia la interiorización de nuevas ideas, la flexibilidad ante los cambios de opinión y la reflexión crítica.

A manera de sugerencias didácticas, el enfoque recomienda al docente que se contextualice a través del manejo de situaciones relacionadas con la promoción de la salud en el sentido de prevenir enfermedades, accidentes y adicciones; también recomienda el manejo de casos vinculados con la conservación del medio ambiente incorporando elementos del enfoque sustentable. Sin embargo, acentúa las vivencias a través de interacciones con el medio físico para el estudio de los seres vivos y los objetos del entorno y las relaciones entre procesos físicos y fenómenos naturales; asimismo de los usos y aplicaciones de los fenómenos luminosos y electromagnéticos; las relaciones entre los procesos físicos y fenómenos naturales; y el uso de la energía en lo cotidiano.

Por otra parte, el programa 2006 es un parteaguas para el tratamiento de las actividades didácticas al promover la metodología de trabajo por proyectos con la intención de ofrecer la oportunidad de transferir los conocimientos y la motivación de los alumnos hacia los estudios científicos[10]. Además, apoyan en la comprensión conceptual, en la toma de conciencia sobre los problemas actuales de la sociedad y en la toma de decisiones informadas. Propone trabajar bajo un esquema de tres tipos de proyectos: científicos, tecnológicos y ciudadanos; cada uno como medio para la concreción de diferentes productos. Es importante señalar que se insiste la flexibilidad en cuanto a las posibilidades en que se pueden encaminar los trabajos de los alumnos, debido a que las soluciones dan respuesta a preguntas que ellos mismos se plantean. En este enfoque los profesores toman el rol de guía para orientar el avance en la rigurosidad y la reflexión de los procesos del pensamiento científico.

Sin duda, el Programa 2006 aporta elementos sustanciales para la enseñanza de las ciencias en secundaria, tanto para la planeación como para la evaluación del pensamiento científico. Son los proyectos la estrategia que permite la diversificación de los agentes de evaluación y posibilitan evaluar procesos incompletos (en formación); asimismo, el enfoque colaborativo orienta claramente lo que se busca del trabajo en equipo propuesto en 1993. La inclusión de los aprendizajes esperados facilita la programación de las actividades áulicas y muchas ocasiones permiten el diseño de secuencias didácticas, además puntualizan perfectamente qué se espera como elemento para la evaluación incorporando una guía de orientaciones centrada en el manejo de las Tecnologías de la Información y Comunicación, y la transdisciplinariedad. Aun así, se mantienen los mismos problemas del programa 1993: gran cantidad de contenidos, práctica docente muy dirigida, sesgo en la evaluación y poco desarrollo de las habilidades del pensamiento científico.

En ese contexto se presenta un nuevo proyecto, en 2011 se propone la integración de los aprendizajes esperados en un solo currículo de educación básica, de tal manera que se establecen campos formativos a lo largo de los tres niveles de Educación Básica; la denominada articulación. El plan reitera el hecho de “colocar en el centro del acto educativo al alumno, al logro de los aprendizajes, a los Estándares Curriculares establecidos por periodos escolares, y favorece el desarrollo de las competencias que le permitirán alcanzar el perfil de egreso de la educación básica”[11]. También enfatiza en que, para lograr la calidad de la educación, “se deben fortalecer los procesos de evaluación, transparencia y rendición de cuentas”[12], mediante el mejoramiento del desempeño de sus componentes y la interacción de los actores educativos (maestros, alumnos, padres de familia, tutores, autoridades, materiales de apoyo, el Plan y los programas de estudio).

Para este proyecto ya se habla del docente como gestor de ambientes de aprendizaje a partir del planteamiento de situaciones didácticas y de las necesidades e intereses de los alumnos[13]. Llama la atención en virtud de que el programa 2006 trazó líneas de trabajo muy específicas y en 2011 se identifica una libertad que permite las condiciones heurísticas en el aula de ciencias. En cuanto a los propósitos, no se reconocen cambios con respecto a la 2006, pues se continúa con la intención de desarrollar el consumo bajo el enfoque de la sustentabilidad. La propuesta 2011 incluye cuatro categorías de estándares curriculares con la finalidad de que todos los estudiantes adquieran un vocabulario básico del lenguaje científico; mejorar las condiciones cognitivas para la interpretación y representación de fenómenos naturales; y diversificar la aplicación de los conocimientos a diferentes contextos relevantes en el plano social y ambiental[14].

En cuanto a las orientaciones didácticas, el programa 2011 mantiene el interés en la colaboración y el trabajo por proyectos, pero incorpora con mucho énfasis la indagación. Es entendible la propuesta en virtud de que las problemáticas identificadas en la enseñanza de las ciencias se vinculan con la apropiación del enfoque. La indagación permite que los estudiantes planteen sus propias preguntas y busquen respuestas a partir de la recogida de datos y evidencias; con ellas se permita la construcción de explicaciones su autoevaluación, y la comunicación de los aprendizajes. Con respecto a la evaluación, la Guía para el maestro promueve un enfoque formativo, dirigido a la mejora continua, ajustado a las posibilidades del alumno y su desempeño. Así se busca que los docentes evalúen a través de diagramas heurísticos, mapas conceptuales, rúbricas y listas de cotejo organizadas en un portafolio de evidencias.

El desarrollo del pensamiento científico implica que el estudiante de secundaria sea expuesto a los fenómenos estudiados de manera directa para que, a partir de lo concreto pueda elaborar modelos a manera de representaciones que trasciendan a lo real. Existe un problema conocido en la enseñanza de las ciencias; muchas veces el camino empírico queda de lado en virtud de que el estudiante de secundaria espera que la verdad le sea revelada y merma el descubrimiento guiado por el docente. Por eso es importante, desde la planificación de la enseñanza de las ciencias, partir de lo vivencial y darles oportunidad de que generen sus propias ideas, desarrollando secuencias que permitan el acompañamiento hacia lo abstracto, hacia lo posible, para ulteriormente elaborar explicaciones argumentadas. Debemos destacar que la argumentación llega una vez que el estudiante sabe buscar, seleccionar, analizar, evaluar y utilizar la información proveniente de diversas fuentes.

En el contexto actual, se ha implementado la propuesta curricular 2017 que se dirige más hacia el plano afectivo con base en las experiencias del alumno con el mundo natural para buscar soluciones a problemas con el entorno familiar y social[15]. Se hace énfasis en la relación entre la ciencia, la tecnología y la sociedad con la finalidad de fortalecer un pensamiento crítico aplicado a problemas actuales, con el propósito de formar individuos analíticos, críticos, participativos y responsables. Específicamente el programa establece una aproximación descriptiva a los fenómenos y procesos naturales y sociales con la finalidad de que sea el mismo estudiante quien avance a partir de su capacidad para cuestionarse e interpretar diferentes ideas y situaciones, busque evidencia para confirmar o desechar las ideas nuevas[16]. Por otra parte, se enfatiza en la inspiración, en potenciar el interés y el disfrute por el estudio de las ciencias a través de la indagación. Es importante señalar el abordaje de desafíos contemporáneos que implican alcanzar el desarrollo sustentable y revertir el cambio climático.

El programa 2017 se caracteriza por la incorporación de tres factores para el aprendizaje de las ciencias: 1) las estructuras conceptuales y procesos cognitivos a partir de representaciones; 2) un marco epistemológico desde la indagación; y 3) los procesos sociales y contextuales desde la argumentación, la comunicación, las actitudes y los valores en torno a la relación con la naturaleza y la sustentabilidad. A manera de reflexión, consideramos importante señalar que desde las representaciones se incorpora naturalmente la modelización como una de las principales herramientas para comunicar los aprendizajes; así, la elaboración de modelos científicos se convierte en una constante dentro del aula de ciencias.

La indagación aporta la parte contextual de arranque para la solución de situaciones problemáticas en el aula derivadas de la interacción humana con su entorno, del cuidado de su salud o del impacto tecnológico a partir de estrategias de aprendizaje activo. Así se promueve una visión de la ciencia situada en el contexto histórico, vívido, interconectado, sistémico, interdisciplinar, transdisciplinar y transversal; con el énfasis en el desarrollo de habilidades cognitivas y las formas de aproximación al conocimiento científico[17]. Desde el aula se debe favorecer la indagación, el cuestionamiento y la argumentación de fenómenos cercanos al entorno social y cultural del estudiante, de tal forma que la ciencia escolar se vea con un sentido aplicable en la vida diaria y consecuentemente útil para el desarrollo social, económico y tecnológico en el presente. El programa de Ciencia y Tecnología lo plantea suscintamente:

La indagación implica fortalecer habilidades para que formulen preguntas e hipótesis y desarrollen actividades experimentales para ponerlas a prueba; así como observar, comparar y medir, clasificar, reconocer patrones, registrar y elaborar argumentaciones coherentes que satisfagan los cuestionamientos que los estudiantes formulan[18].

Por último, debemos destacar que el enfoque experimental se logra solamente cuando el estudiante identifica las variables que participan en el fenómeno estudiado y decide el control sobre una de ellas, manteniendo las condiciones fijas en la demás. Con la medición del control, está en condiciones de manipular instrumentos, de plantear nuevas preguntas y de establecer relaciones causa efecto para encontrar evidencias que le permitan argumentar sus ideas y tomar decisiones.

[1] Secretaría de Educación Pública [SEP]. (1993).  Plan y programas de estudio 1993. Educación Básica. Secundaria. México. SEP

[2] * pág. 55

[3] **pág. 67

[4] ***pág.77

[5] ****pág. 78

[6] SEP. (1994). Libro para el maestro. Química. Educación Secundaria. México. SEP

[7] SEP. (2006). Reforma de la Educación Secundaria. Fundamentación Curricular. Ciencias. México. SEP

[8] *pág. 12

[9] SEP (2006). Educación Básica. Secundaria. Ciencias. Programas de Estudio 2006. México. SEP

[10] *pág. 12

[11] SEP. (2011). Plan de Estudios 2011. Educación Básica. México. SEP. p. 8

[12] *pág. 10

[13] SEP. (2011). Programas de Estudio 2011. Guía para el maestro. Educación Básica. Secundaria. Ciencias. México. SEP. p.12

[14] .*pág.15

[15] SEP (2016). Propuesta curricular para la educación obligatoria 2016. México. SEP. p.120. Disponible en: https://www.gob.mx/cms/uploads/docs/Propuesta-Curricular-baja.pdf

 

[16] SEP (2017). Aprendizajes Clave para la Educación Integral. Ciencias y Tecnología. Educación Secundaria. Plan y programas de estudio, orientaciones didácticas y sugerencias de evaluación. México. SEP. p. 158. Disponible en: https://www.planyprogramasdestudio.sep.gob.mx/descargables/biblioteca/secundaria/ciencias/1-LpM-sec-Ciencias-y-Tecnologia.pdf

[17] *  p. 164

[18] **p. 165

 

Y pasó el temblor.

vladigammer

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Poema por:Vladimir Emiliano Martínez García

El amor saldrá desde fulgurantes sombras,

sepultado hoy en la atmosfera eterna de tu alma,

ahogado en un grito que roba mi calma,

un temblor al olvido, una pasión que alumbra.

Nuevos bríos emergen de mis entrañas,

un corazón ardiente y una espléndida ánima sublime,

hacen sinergia para continuar vivo y en paz,

frente a la dama, dejé lo pusilánime.

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¿Cómo intervenir didácticamente en el aprendizaje de las ciencias?

pensamiento científico

El desarrollo de la ciencia en México es una asignatura poco atendida si consideramos que en los últimos 20 años el presupuesto asignado por el Gobierno Federal a la Investigación y el desarrollo, ha pasado de dos a cinco pesos de cada 1000, ¡ocho veces menos que en los países de primer mundo![1]. Lamentablemente el asunto se aparta de lo económico cayendo en el plano sociocultural, en el que la investigación científica se percibe como algo irrelevante e infructuoso[2]. En este contexto, es entendible que en el año 2011, solamente 8 de cada 1000 mexicanos se dedicaban a la investigación (cantidad que va a la baja en los últimos años) [3].

La investigación científica es la única forma en que los países resuelven las problemáticas inherentes los ámbitos de la salud, el medio ambiente y el avance tecnológico alcanzando la independencia de facto. Es un proceso por el cual se accede al conocimiento a través de la observación, la investigación bibliográfica, la prueba de hipótesis y la interpretación de resultados, además de la colaboración. El proceso reflexivo toma una posición importante en la investigación científica porque permite ir y venir cuantas veces sea necesario a las observaciones e inferencias, a las preguntas y las pruebas de hipótesis, hasta que las nuevas relaciones entre la información nueva y la previa, tenga certidumbre.

El conocimiento científico es un cuerpo de ideas producidas por el mismo hombre, con toda la imperfección natural del mismo, pero alcanzado de manera tal que le exige raciocinio y con los elementos que menciona Bunge[4]: objetividad, reproducibilidad y verificabilidad que lo hacen falible y por lo tanto perfectible. Este tipo de conocimiento toma relevancia en la medida en que ayuda en la mejora de la calidad de vida del ser humano y contribuye al bienestar de la humanidad. En los centros escolares, es necesario aproximarse a la ciencia fortaleciendo los procesos del pensamiento científico, implicando a los alumnos es su propio aprendizaje, considerando que lo que saben es producto de su interacción con el mundo cotidiano.

Básicamente el trabajo científico del alumno en la escuela consiste explotar su capacidad para emplear el conocimiento científico, identificar y plantear preguntas, además de obtener conclusiones a partir de evidencias, con el propósito de comprender y ayudar a tomar decisiones sobre el mundo natural y los cambios que la actividad humana produce en él[5]. Desde este enfoque, trabajar las ciencias en los centros escolares implica que los profesores actúen con autonomía desarrollando en los estudiantes pensamiento crítico para apropiarse del mundo, independientemente de la subjetividad (propia del ámbito escolar). El fin último del fortalecimiento del pensamiento científico es que los estudiantes desarrollen habilidades para la planeación, la experimentación, la formulación de hipótesis e inferencias y para la colaboración y la comunicación de los aprendizajes.

Las habilidades del pensamiento científico se enuncian en el programa de ciencias como se muestra a continuación[6]:

  • Búsqueda, selección y comunicación de información
  • Uso y construcción de modelos
  • Formulación de preguntas e hipótesis
  • Análisis e interpretación de datos
  • Observación, medición y registro
  • Comparación, contrastación y clasificación
  • Establecimiento de relación entre datos, causas, efectos y variables
  • Elaboración de inferencias, deducciones, predicciones y conclusiones
  • Diseño experimental, planeación, desarrollo y evaluación de investigaciones
  • Identificación de problemas y distintas alternativas para su solución
  • Manejo de materiales y realización de montajes

En las aulas de ciencias en Nuevo León se han encontrado algunos hallazgos en cuanto al desarrollo del pensamiento científico, durante las jornadas de observación de la práctica docente. En un estudio realizado por el Departamento Técnico de Secundarias de la Secretaría de Educación (DTS) con 53 profesores de ciencias[7], se encontró que cerca de la mitad (44%) omiten actividades experimentales genuinas, en las que el alumno toma la iniciativa sobre los procesos experimentales, sin formular hipótesis ni controlan las variables que participan en los fenómenos naturales estudiados (solo se encontraron indicios del proceso en 9% de los profesores observados).  También se evidenció que en el 68% de los casos, no se trabajan los proyectos de cada bloque. Los datos arrojados por los instrumentos de indagación del DTS, dan cuenta que:

Las prácticas comunes en la clase de ciencias están centradas en lo que el maestro explica e impone, desde una demostración de un fenómeno, hasta la rígida pauta de procedimiento. La libertad intelectual del alumno se ve coartada provocando rechazo ante las asignaturas de ciencias.

La activación del pensamiento científico en las escuelas secundarias de Nuevo León surge de la necesidad de dar libertad al estudiante para trabajar las ciencias en función de sus propios intereses. Para lograr el diseño de los ambientes de aprendizaje necesarios para generar estos espacios, es necesario que se rompan algunas prácticas comunes. De inicio, se deben plantear problemas asequibles, permitir un tiempo suficiente para el planteamiento de preguntas, mantener al alcance bibliografía o conexión a Internet, utilizar los materiales y sustancias cotidianas e implicar al mayor número de participantes como: exalumnos, padres de familia, directivos, inclusive la iniciativa privada.

¿Cómo iniciar?

  1. Organice grupos pequeños de aprendizaje (3 o 4 integrantes) considerando sus aptitudes, intereses, necesidades y/o afinidad.
  2. Plantee un problema cercano a los estudiantes a manera de reto, en forma de pregunta (¿Cómo?; ¿Por qué?). Es pertinente trabajar con la demostración del fenómeno sin el afán de que los alumnos reproduzcan la experiencia mostrada.
  3. Favorezca el planteamiento de preguntas por parte de TODOS los alumnos evitando aquellas de naturaleza dicotómica ni conceptual.

…¿y durante el desarrollo?

  1. Diversifique las fuentes de consulta al alcance de sus alumnos. Puede enviarlos a la biblioteca para revisar la colección “Libros del rincón” (http://www.librosdelrincon.sep.gob.mx/assets/pdf/00_INDEX/02_Publicaciones/01_CatalogodeSeleccion2016-2017/2016-2017-CATALOGO.pdf) En caso de manejar información de la red, considerar solo sitios académicos como *.unam.mx; *.uanl.mx; *.itesm.mx; *.ipn.mx; también puede agregar a su búsqueda “www2”
  2. Promueva la identificación de variables a partir de preguntas sobre las causas y los efectos (jamás proporcione la respuesta)
  3. Favorezca en todo momento la construcción de dispositivos experimentales sencillos o modelos funcionales, que permitan la intervención del estudiante para poner a prueba sus hipótesis; SIEMPRE bajo la estructura “Si…(variable independiente), entonces…(variable dependiente)”
  4. Insista en el registro cuidadoso de las relaciones nuevas entre las variables estudiadas (le recomendamos el uso del Diagrama Heurístico)
  5. Propicie la discusión de resultados entre los integrantes del equipo de trabajo.

…para finalizar

  1. Cuide que las ideas generadas después de la experimentación respondan a las preguntas iniciales y den pie al planteamiento de nuevas preguntas.
  2. Solicite la organización de la información a través de modelos iconográficos, esquemas, mapas mentales, mapas conceptuales, diagramas causa efecto, o la uve de Gowin, para comunicar los aprendizajes, sin olvidar la muestra del dispositivo experimental que permitió la construcción de explicaciones.
  3. De ser posible, favorezca el uso de las redes sociales virtuales para la comunicación de los aprendizajes.

Recomendaciones

El día de la exposición, los alumnos deberán estar concentrados en dar cuenta de los procedimientos que los llevaron a la construcción de explicaciones utilizando el dispositivo experimental o el modelo funcional que diseñaron durante el desarrollo de la secuencia didáctica.

En cuanto al manejo conceptual, se deberá priorizar la relación que tienen con el fenómeno estudiado, con la solución al problema inicial planteado por el profesor, y con lo que observan en la vida cotidiana.

Atienda con cuidado las recomendaciones de higiene y seguridad sugeridas en el “Manual de Administración y Organización del Laboratorio escolar como Aula de Ciencias de las escuelas de Educación Secundaria de Nuevo León.

 

 

DIAGRAMA HEURÍSTICO

APRENDIZAJES ESPERADOS
 

 

 

CONECTA (OBSERVACIÓN Y REGISTRO DE VIVENCIA Y/O RECUERDOS)
 

 

 

 

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
 

 

CUESTIONAMIENTOS INICIALES
1.

2.

3.

 CONSULTA Y TRATAMIENTO DE INFORMACIÓN

DOMINIO CONCEPTUAL

CONTROL DE VARIABLES

(DISEÑO EXPERIMENTAL/MODELO FUNCIONAL)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CONSTRUCCIÓN DE EXPLICACIONES (SÍNTESIS)
 

 

 

 

 

 

NUEVOS CUESTIONAMIENTOS
 

 

 

 

FUENTES DE CONSULTA
 

 

 

COMUNICACIÓN  #AprendiendoCiencias #SeisCCiencias
 

 

 

 

[1] Datos del Banco Mundial. Disponible en http://datos.bancomundial.org/indicador/GB.XPD.RSDV.GD.ZS?contextual=max&locations=MX

[2] Flores-Camacho, F. (2012). La enseñanza en la Educación Básica en México. México. INEE. Disponible en: http://publicaciones.inee.edu.mx/buscadorPub/P1/C/227/P1C227.pdf

[3] Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Disponible en http://www3.inegi.org.mx/sistemas/temas/default.aspx?s=est&c=19007

[4] Bunge, M. (1981). La ciencia, su método y su filosofía. Buenos Aires: Ediciones siglo veinte. Disponible en https://users.dcc.uchile.cl/~cgutierr/cursos/INV/bunge_ciencia.pdf

 

[5] Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (2008).PISA en el aula: Ciencias. México. INEE. Disponible en: http://www.inee.edu.mx/mape/themes/TemaInee/Documentos/mapes/pisa_aula_cienciasa.pdf

[6] Secretaría de Educación Pública. (2011). Programas de Estudio 2011. Guía para el maestro. Educación Básica. Secundaria. Ciencias. México. SEP

[7] Martínez, V., Campos, M., Salas, O. (2017). Modelo Seis C para la enseñanza de las Ciencias. En D. Castillo, C. Dévora, J. Zárate & E. Valenzuela, (coord). Tendencias de investigación en educación. UANL, pp. 57-84.

 

Una re-evolución en el rediseño curricular normalista

reevolución

Desde la implementación de la “Reforma Educativa” en 2013 en México se entró en el debate sobre su naturaleza laboral. La realidad es que para considerar una “reforma educativa” implica cambios considerables en todos los sentidos: ideológicos, curriculares y presupuestales, además de los legales. Así transitó sin apoyo del magisterio, a pesar de la gran cantidad de profesores que participaron en 2014 en los foros de consulta; era necesario un cambio de fondo. En ese contexto surge la imperiosa necesidad de adecuar los Planes de estudio para las normales debido a que poco a poco sus programas fueron perdiendo vigencia con más de 15 años de implementación en una época y con unas costumbres muy distintas a las de la sociedad del conocimiento que hoy vivimos. Además esos cambios debían de darse de una manera nunca antes vista, con la participación de los profesores normalistas, de lo contrario se mantendría una visión ajena y descontextualizada de las necesidades de formación inicial.

Así en 2016 se comenzó con los trabajos de rediseño, en virtud de que no hay otro tipo de modificaciones para considerarla Reforma, a partir de foros de consulta virtuales con la participación de un gran porcentaje de maestros de las 263 normales. Esa representó la verdadera oportunidad para expresar todas las opiniones  (amarguras y temores) de aquellos que nos mantenemos frente a los grupos de estudiantes. Desde ese momento, todo se vino en cascada,  los compañeros de Física, Química, Geografía y Matemáticas fuimos convocados a reuniones con miembros de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) en 2017, para hacer concurrir ideas y satisfacer las necesidades sentidas del normalismo mexicano. La experiencia de los maestros normalistas y la de los miembros de la AMC, hicieron una mancuerna sui géneris; con una inclusión solo escuchada en las utopías. Ahora los cambios ya no se daban de manera  lineal desde las autoridades sino que fuimos escuchados y nuestras propuestas eran integradas (a pesar de la desconfianza natural de “la primera vez”).  Para 2018 ya están listos los programas de los primeros dos semestres y seguimos trabajando para estar listos en la estrategia de habilitación docente, en la que nosotros mismos, entre pares, informaremos y acompañaremos a los profesores asignados; nos sentimos partícipes de la Re-evolución y resignificación del normalismo.

Es increíble que a unos meses de la implementación y con la agenda programada desde hace muchos meses, salgan algunos grupos a decir que es una “Reforma al vapor” y que no fueron tomados en cuenta. Eso solo da cuenta de que no están en la jugada, pues ¿cómo se puede explicar su ignorancia si hay compañeros de sus escuelas que participan con nosotros?, ¿cuáles serás sus verdaderos intereses? O de plano ¿es tanta su soberbia que si no les parece algo significa que todo está mal? Desde la óptica personal exijo el mismo respeto, pues al escuchar las demandas de los compañeros, percibo un sentir descalificador,  de tal manera que nuestras reflexiones no tienen sentido si ellos no participan (a pesar de la oportunidad que tuvieron).

En la Escuela Normal Superior “Profr. Moisés Sáenz Garza” de Nuevo León, participamos activamente en los trabajos de rediseño de los programas de Física, Química, Biología, Geografía y Formación Cívica y Ética, durante año y medio; y estoy convencido de que es la coyuntura perfecta para implementar los cambios que actualizarán sin duda la formación inicial docente, de lo contrario estaremos a expensas de una extensión temporal de las nuevas autoridades federales. Los cambios en educación deben hacerse con la participación de los docentes, justo como se hizo esta vez; los números no mienten colaboramos más de 150 escuelas normales del país y cientos de maestros, ¿dónde está la exclusión?

¡Hoy se escucha la voz del profesorado! y es momento de dar el siguiente paso: la implementación del rediseño curricular.