INCORPORACIÓN DE LAS REDES SOCIALES EN EL ÁMBITO EDUCATIVO. ¿MÁS DE LO MISMO O NUEVOS PARADIGMAS COMUNICATIVOS?

Plantear cambios en el modelo de formación del profesorado implica cuestionarnos en torno a qué es lo más valioso de la profesión docente y cómo podemos prepararlos para enfrentar las vicisitudes educativas. No tenemos duda en que un docente es mejor valorado por la sociedad cuando muestra disponibilidad para apoyar la formación de los alumnos en todos los ámbitos, incluyendo la educación informal. Nos atrevemos a insinuar que el docente del siglo XXI, debe estar preparado para extender su espacio laboral e irrumpir en el universo alcanzable de sus alumnos, sin importar que sus alcances sobrepasen las aulas. El perfil del nuevo maestro debe incluir la adaptabilidad a los constantes cambios sociales, principalmente en el terreno tecnológico, que le ayude a comprender el proceder de los adolescentes, sus nuevas tendencias y costumbres en la irremediable “era digital” (aunque muchos docentes en servicio se resistan al cambio).

La sociedad ha sido transformada profundamente, sobre todo en el plano de las comunicaciones, donde las formas de interacción humana cada vez son más telemáticas con la creciente digitalización. Al momento somos testigos del surgimiento de nuevas tecnologías inteligentes que permiten comunicarnos en tiempo real con conocidos, amigos, familiares, e inclusive con personas que físicamente no han estado frente a nosotros. Estos contextos, cada vez más despersonalizados no precisamente rompen con los procesos de humanización de la sociedad, lo que nos permite incursionar en esos terrenos virtuales y aprovecharlos a favor de la educación, a pesar de que implique una nueva manera de ver nuestra profesión. Precisamente el auge en el uso de dispositivos electrónicos representa una mejor oportunidad para incidir en el comportamiento de los adolescentes.

Estamos conscientes de que el aprendizaje en el terreno de la virtualidad y la conectividad, no se explica fácilmente dentro de las corrientes constructivistas propuestas en un momento en que no existían las formas en que hoy nos comunicamos. Parece ser que las TIC unen a las personas que se encuentran lejos y distancian a las que se encuentran cerca. Sin embargo, no encontramos contradicción alguna en proponer la gestión de ambientes virtuales de aprendizaje que utilicen fundamentalmente a las redes sociales como  medio para educar a los adolescentes, orientarlos y guiarlos para que ellos mismos forjen su conocimiento en un ambiente extramuros. En este esquema el profesor no deja de ser el responsable de la organización de las actividades para el aprendizaje, y debe convertirse en un creador de contenido asumiendo un rol comunicador. El Plan de Estudios 1999 de la Licenciatura en Educación Secundaria no contempla este perfil para los nuevos maestros.

Por otra parte, estamos convencidos de que las plataformas digitales están cambiando la manera en que se pude alcanzar el liderazgo de opinión, pues, sin pasar por la auscultación axiológica o el banal juicio de las apariencias físicas se puede influenciar a otras personas, ocurriendo un fenómeno sin precedentes. En el ciberespacio cualquier persona tiene la libertad de promover sus ideas, sus fotografías y sus creaciones. Ante esta situación, confiamos en que estamos ante una inmejorable oportunidad para que el profesorado recupere ese terreno de liderazgo del que poco a poco ha sido relegado, en una primera instancia por las familias, y ahora por la digitalización social. Lamentablemente la característica vertiginosa de los tiempos modernos termina confundiendo a la docencia, que agobiados por la ansiedad y la angustia, quedan margen de los cambios culturales (Vaillant, 2007), eso es lo que podemos evitar incluyendo en el currículo el manejo de redes sociales.

A pesar de que se tiene incertidumbre sobre las maneras en que se pueden aprovechar las nuevas formas de comunicarnos, no podemos darle la espalda a estas tecnologías, pues consideramos que difícilmente serán desplazadas, llegaron para quedarse. En este contexto, los profesores debemos orientar nuestro esfuerzo en conocer cuáles son las ventajas de utilizarlas y si se puede sacar provecho de ellas en las aulas, con toda su accesibilidad, diversidad, heterogeneidad, y multiplicidad. Sobresale la primera pues las tecnologías sociales permiten la participación constante entre los usuarios, desde una simple conversación hasta investigaciones globales de colaboración. Los maestros del futuro, deberán aprovechar la conectividad para que el aprendizaje de sus estudiantes se dé en cualquier momento y en cualquier lugar.

Incorporación de las redes sociales en la educación

Las redes sociales tienen su origen en la necesidad de los individuos para organizarse cuando se reconoce una afinidad, siendo éste el umbral de un campo social, en el que el grupo influye sobre los comportamientos individuales (Lozares, 1996). En la conformación de las agrupaciones toman importancia los nodos, porque son la medida en que se pueden cuantificar las redes, debido a que llegan a formar líneas de relación que dan la noción de su alcance. En el caso de las redes digitales, los nodos pueden considerarse los usuarios que están conectados con mayor número de personas y que comparten lazos afectivos. Conocer cómo están conectados estos puntos nodales ayuda en la comprensión de la estructura de los fenómenos sociales, sobre todo en el tema de la reciprocidad y las jerarquías. Los normalistas deben entonces desarrollar habilidades para colaborar con esos nodos, de manera flexible para enriquecerse y enriquecer a los otros con la experiencia.

En el ámbito educativo, resulta imprescindible explorar la manera en que se están generando estos nodos digitales para entender cómo se pueden gestionar ambientes de aprendizaje informal en los contextos virtuales de la red. En consonancia con Chan (2004) “La gestión y diseño de ambientes de aprendizaje supone un complejo proceso de reconocimiento y anticipación de las interacciones de los educandos entre sí y con los objetos de conocimiento” (p. 4-26), es necesario indagar cómo se relacionan entre sí los individuos que conforman un grupo y qué los mantiene unidos. Principalmente si el propósito de la integración de grupos virtuales consiste en liderar la opinión de los estudiantes en su propio terreno digital.

Consideramos pertinente, en este foro, establecer directrices sobre el uso de las redes sociales desde el currículo de la Licenciatura en Educación Normal, pues la incertidumbre y la falta de capacitación del docente en torno a la digitalización de la sociedad, implica voltear la mirada a nuevos horizontes donde escasean los elementos teóricos.  Hoy debemos enfocar nuestra mirada en la política educativa centrada en la formación inicial del docente, su actualización y profesionalización, partiendo del afán natural de todo profesional de la educación para adaptarse a las características contextuales de su lugar de trabajo y que le permiten posicionarse en el lugar de líder de opinión y formador; asimismo mantener la posibilidad de recuperar un poco el terreno perdido en cuanto al prestigio profesional.

¿Qué tanto tiempo se mantendrán las condiciones en que nuestro actuar se circunscriba solamente a las paredes de la escuela? Consideremos que la mayoría de los profesores en activo con dominio de las Tecnologías para la Información y la Comunicación, se aventura a invadir los espacios educativos informales para extender su práctica docente, muchas veces hasta las redes sociales digitales. Inclusive dedican un espacio temporal a la capacitación de sus propios estudiantes en los ambientes de aprendizaje diseñados, lo que representa distracción de las actividades propias del docente en el cumplimiento del programa de la asignatura, sin entender al programa como un instrumento rígido.

Desafortunadamente, la actividad se lleva a cabo de una manera asistemática, con poca noción del diseño de ambientes de aprendizaje y como consecuencia con poca respuesta de los estudiantes. Además los profesores que se animan a trabajar bajo este enfoque se enfrentan “a tensión entre el impulso innovador que instalan algunas iniciativas disruptivas… y el impulso conservador de los que hoy continúan siendo los modelos educativos hegemónicos, que buscan preservar parte de nuestras tradiciones más arraigadas” (Báez y García, 2011:98), refiriéndonos a disrupción a programas educativos paralelos al Plan de Estudios y al Programa de la Asignatura, por ejemplo el Ingeniat.

Por otro lado no debemos dejar pasar un fenómeno que se presenta en el mundo digital, la disonancia entre los mundos real y virtual. Hemos identificado una simulación en cuanto a las personalidades que se pueden crear en el mundo digital, personas que aparentemente conviven y se relacionan armónicamente en la redes telemáticas y que en el mudo vivo pasan desapercibidas, o simplemente se esconden detrás de una computador para aparentar lo que no son en realidad. Se ha dado, por ejemplo, la existencia de grupos con gran poder de convocatoria en las redes sociales, sin embargo al hacer un llamado a que se dé una reunión presencial, la respuesta es ínfima. El fenómeno anterior nos obliga a reflexionar en la falta de distinción del mundo virtual del real, haciendo que los usuarios queden en un estado intermedio, con un nebuloso compromiso. Si se trabajan estas tendencias, el normalista estará preparado desde las instituciones formadoras para tomar en serio a las redes sociales impregnando de actitudes positivas el uso de la red.

Por último, la formación inicial del profesorado articulada con manejo de redes, permitirá que las nuevas generaciones de profesores, estén en condiciones de formar redes académicas docentes. En estas se podrán comunicar los resultados de las investigaciones educativas, de sus ambientes de aprendizaje y dará cuenta del manejo de datos que la sociedad del conocimiento demanda. Las redes académicas fomentan la pluralidad, la tolerancia ante ideas distintas, la colaboración y una formación integral docente. Hasta hoy, los profesores NO estamos preparados curricularmente para enfrentar las nuevas tendencias sociales que se presentan cada vez con mayor regularidad, y NO podemos darnos el lujo de voltear la cara a un conectivismo inminente.

 

 

 

 

 

 

 

 

REFERENCIAS

Báez, M. y García J. (2011). El modelo CEIBAL. Nuevas tendencias para el aprendizaje. Uruguay. ANEP/CEIBAL

Chan, M. (2004). Tendencias en el diseño educativo para entornos de aprendizaje digitales. Revista Digital Universitaria, volumen 5, No. 10. México. UNAM. En http://www.revista.unam.mx/vol.5/num10/art68/nov_art68.pdf

Lozares, C. (1996). La teoría de las redes sociales. Papers. Revista de sociología, No. 48. España. Universidad Autónoma de Barcelona.

Vaillant, D (2007). La identidad docente. I congreso Internacional “Nueva tendencias en la formación permanente del profesorado”. En http://www.ub.edu/obipd/PDF%20docs/Assessorament/Educaci%C3%B3%20Primaria/Publicacions/La%20identidad%20docente.%20Vaillant,%20D.pdf.pdf

Secretaría de Educación Pública (2011). Plan de Estudios de Educación Básica. México, SEP

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6 pensamientos en “INCORPORACIÓN DE LAS REDES SOCIALES EN EL ÁMBITO EDUCATIVO. ¿MÁS DE LO MISMO O NUEVOS PARADIGMAS COMUNICATIVOS?

  1. Hugo Nuncio

    Estoy de acuerdo, se debe aprovechar que los ambientes virtuales de aprendizaje pueden resultar una opción llamativa para los alumnos en la actualidad gracias a su cercanía con las redes sociales. En cuanto a la formación actual de los profesores en las normales, se tendría recuperar el tiempo perdido, por lo que considero que la inclusión de propuestas como éstas promueven una actualización necesaria para que los futuros docentes que egresen de las escuelas normales cuenten con las habilidades necesarias para el contexto educativo y social actual. ¡Saludos!

    Responder
    1. vlablah Autor de la entrada

      Considero que en este tema, los profesores debemos tomar la iniciativa pues es difícil esperar a que los documentos rectores nos digan qué hacer y cómo hacerlo. Gracias por tus comentarios.

      Responder
  2. Sergio Mejorado Puga

    Más que excelente que propongas esta mirada desde la formación inicial del docente, es básico, aunque surge la interrogante respecto a la incorporación de las redes sociales, el cómo y el para qué, porque el “por qué” es bastante claro.

    ÉXITO EN TU PONENCIA.!

    Responder
    1. vlablah Autor de la entrada

      Gracias por tus buenos deseos. El para qué, lo menciono en el texto, mínimo recuperar el liderazgo del profesor a través de las redes. Sin embargo, el cómo, debe resultar de una investigación en forma. Ánimo y saludos!!!

      Responder

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